Escrito en inglés por Jimmy Brancho, traducido al español por Jean Carlos Rodriguez-Díaz y editado por Thibaut R. Pardo-García
La fuente de energía del futuro puede ser mucho más familiar de lo que piensas.
Muchas personas están emocionadas por el remplazo de combustibles fósiles por energía solar.
La recolección, tratamiento y quema de combustibles fósiles es uno de los mayores contribuyentes a la contaminación ambiental y conflictos políticos. ¿Podremos reducir estos problemas al usar energía solar? Al parecer, eso es lo que piensa la industria. La estadística más reciente del National Renewable Energy Laboratory Data Book demuestra que la cantidad de energía producida por instalaciones solares ha estado creciendo continuamente en la última década- casi un 75% de 2011 a 2012.
¿Qué se hace cuando el sol se acuesta? ¿Se supone que dejemos de ver Netflix por la noche?
Hace acerca de un mes, le comenté a mis compañeros de laboratorio que el olor a la gasolina era un tanto irresistible y que había robado un marcador de pizarra de nuestro laboratorio para olerlo cuando me sentía frustrada con mi investigación. Esto tuvo dos resultados: ahora mis colaboradores de laboratorio se burlan de mí despiadadamente, y me di cuenta de que no todos se sienten atraídos a estos olores tanto como yo.
El último resultado fue una epifanía: pensaba que para todo el mundo el olor a gasolina era agradable. Entonces, ¿Por qué esto no es cierto? Como una genetista, por supuesto mi primer pensamiento fue que los genes deciden la preferencia.
A mi compañero de laboratorio no le atrae el olor del marcador tanto como a mí.